Es tristísimo ver (escuchar, aceptar, prácticar) las relaciones humanas en estos tiempos.
Aún cuando la existencia de personas leales se sigue viendo, la de las fieles está en peligro de extinción con poquísimos ejemplares que han podido sobrevivir a la evolución; y por evolución entiéndase el pésimo concepto que aplican las mujeres del feminismo y el pésimo concepto que manejan los hombres de ser open mind.
Yo no sé si peco de "tonta" o si me paso de inocente, fue en el 2008 mientras trabajaba en un despacho de ingenieros que escuché por primera vez a un hombre tocar el tema de la infidelidad como si se tratase de algo no sólo común, sino de algo normal, aceptable. Dicho personaje comenzó y concluyó su historia y yo seguía sin creerla; en mi cabeza no existe tal concepto, no podría comprometerme con alguien sin comprometerme, de hecho.
He llegado al punto de serle a fiel a un hombre sin garantía de compromisos por su parte, así que eso da una idea de lo que la fidelidad significa en mi vida.
Y es que ni hablar de comprometerte con alguien si no puedes comprometerte contigo mismo, acaso en otros aspectos serías igual de "flexible", ¿venderías tu dignidad o tus creencias al mejor postor?, aunque no haya dinero involucrado, eso en mi pueblo se llama prostitución. Y ya me sé los pretextos que inventa la gente en un grito desesperado por justificar sus actos, para mi no es más que doble moral, mentirse, jugar con fuego y al final, no ser nadie para nadie, nadie para ti; y lo peor, nada de ti para ti mismo.
¿Cuál es el resultado de esta ecuación?
Y no digo que podría estar en una relación que "deba" ser, sin embargo, sé que mentirle a los demás no es otra cosa que mentirse a uno mismo, y vivir en la falsedad disfrazada de idealismo está de la re-chingada, no importa de cuánta gente sepa que ya ve en la infidelidad algo aceptable -o como en estos tiempos del bicentenario- o peor aún, un ingrediente más para formar relaciones amorosas, yo seguiré queriendo algo importante para mí, algo consistente, consciente, relevante.
Y no puedo respetar a quien manejan esta situación como un modus vivendi, creo que dado que ésta entrada aplica a la verdad, con toda la humildad les aconsejaría que no se llamen a sí mismos hombres y mujeres comprometidos y que si no aman, respetan y son fieles a sus parejas, como mínimo no traigan hijos producto de ésas relaciones a seguir sus fatales patrones.
No basta ser leal, es necesario serte fiel (y a los demás).
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